Saltar al contenido

Nunca se quejó del frío, nunca se quejó del sueño, el pobre siente su paso y lo sigue como ciego. Su cabeza es rematada por cuervos con garra de oro como lo ha crucificado la furia del poderoso.

Víctor Jara
Editar como imagen

Imágenes

Más de Víctor Jara