Afirmo deliberadamente que la religión cristiana, tal y como está organizada, ha sido y aún es el principal enemigo del progreso moral en el mundo.
Observo que una gran parte de la especie humana no cree en Dios y no sufre por ello ningún castigo visible. Y si hubiera un Dios, me parece muy improbable que tuviera una vanidad tan enfermiza como para sentirse ofendido por quienes dudan de su existencia
Imágenes
Más de Bertrand Russell
-
-
Al contrario del esquema habitual me he hecho gradualmente más rebelde a medida que envejezco.
-
Aún cuando todos los expertos coincidan, pueden muy bien estar equivocados.
-
Carecer de alguna de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad.