Aunque ser mujer no me impide escribir, creo que vale la pena partir de una lucidez exasperada. De este modo, afirmo que haber nacido mujer es una desgracia, como lo es ser judío, ser pobre, ser negro, ser homosexual, ser poeta, ser argentino, etc. Claro
Pero no sé por qué me fascinan los que no me desean. Éste es mi emblema. Ésta es mi maldición. Cualquiera que te abandone logrará seducirte. Y viceversa.
Imágenes
Más de Alejandra Pizarnik
-
-
La poesía no es una carrera; es un destino.
-
Mira las flores hasta sentir tu inocencia.
-
La muerte ha restituido al silencio su prestigio hechizante.