Si mis suspiros pudiesen a tus oídos llegar verías que una pasión tiene el poder de matar.
Pero también no digo sino aquello que sé, o sea, aquello que oigo; los otros pierden su tiempo en ver y oír; yo como no puedo más que oír, empleo en hablar lo que lo demás emplean en ver; hablo y hablo mucho; pero qué quiere si me sobra tiempo para eso; y
Imágenes
Más de Manuel Antonio de Almeida
-
-
Le creció entonces en el alma un estremecimiento de dignidad: ya era oficial y no quería rebajar su categoría.
-
Se cuenta que muchas personas de la alta sociedad de entonces iban a veces a comprar ventura y felicidad por el cómodo precio de la práctica de algunas inmoralidades y supersticiones.
-
Todos saben lo que es el fado, esa danza tan voluptuosa, tan variada que parece hija del más depurado estudio del arte. Una simple guitarra sirve de efecto mejor que ningún otro instrumento.