La soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir cosas es evidente.
Pocas novelas o películas se atrevían a ir más allá y a decirnos en qué se convertía aquel amor después de que los novios se juraban ante el altar amor eterno, y eso, la verdad, me daba mala espina. El Cuarto de Atrás.
Imágenes
Más de Carmen Martín Gaite
-
-
Le dijo de manera inesperada: no me dejes solo mucho tiempo.
-
Reírse con otro es el mayor síntoma de amor.
-
Si algo he aprendido en la vida es a no perder el tiempo intentando cambiar el modo de ser del prójimo.