Mi cuchillo, una navaja tan gastada que uno no se atrevería a usarla para alcanzar, cortar ni herir nada ni a nadie. Un objeto tan tierno como cualquier carne que pueda penetrar.
Por la mañana, a través de mis ventanas, veo a los niños que van a la escuela. A la misma hora, yo ya estoy sentado delante de mis cuadernos, de mis libros, de mi tinta. Tengo lápices, una goma, tijeras, una regla, varias gramáticas, una pizarra y tiza de
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Lo que existe es el discurso. Pero el discurso en sí mismo no es nada, está al servicio del cuerpo. La escritura es solidaria con la vida amorosa. Incita a ir más lejos. Y además, la escritura es la libertad infinita: igual que los niños que juegan a ser
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* El hombre sólo es explotable si produce algo; la regla de oro de una sociedad será, pues: todo gasto debe producir.
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Nos entregamos a una gran variedad de actos, en los que lo útil y productivo rivaliza con lo improductivo y superfluo: y en nuestra economía corporal hay al menos tanto despilfarro como inversiones. En comparación con los gastos útiles, que producen o que