Profunda admiración y respeto por lo que encuentro de auténtico en una persona.
¡Qué chasco, amigo mío, si los que venimos a ofrecer todo nuestro entusiasmo, nuestra misma vida por derribar a un miserable asesino, resultásemos los obreros de un enorme pedestal donde pudieran levantarse cien o doscientos mil monstruos de la misma espe
Imágenes
Más de Mariano Azuela
-
-
La revolución beneficia al pobre, al ignorante, al que toda su vida ha sido esclavo, a los infelices que ni siquiera saben que si lo son es porque el rico convierte en oro las lágrimas, el sudor y la sangre de los pobres.
-
- ¿Por qué pelean ya, Demetrio?
-
Los tiempos son malos y hay que aprovechar, porque si hay días que nada el pato, hay días que ni agua bebe.