Aunque seas el más alto, ten humildad.
Quienes tratan de lograr el descanso de la contemplación tienen que entrenarse antes en el estadio de la vida activa; de este modo, liberados de los residuos del pecado, serán capaces de presentar ese corazón puro que permite ver a Dios.
Imágenes
Más de Isidoro de Sevilla
-
-
El odio no se quita con el tormento, ni se expía por el martirio, ni se borra con sangre derramada.
-
Lo que de bueno hiciereis con discresión, eso es virtud.
-
La ciencia que el oído percibe, derrámala por la boca. Agranda aún más la sabiduría compartiéndola con otros.