Graham Coxon"Ser atropellado da de verdad bastante miedo. Pasas ese medio segundo donde te dices ‘¡oh, dios!’, cierras los ojos y rechinas los dientes. Tuve que preguntarle al poli si me había muerto."
Graham Coxon"Ser atropellado da de verdad bastante miedo. Pasas ese medio segundo donde te dices ‘¡oh, dios!’, cierras los ojos y rechinas los dientes. Tuve que preguntarle al poli si me había muerto."