Louisa May Alcott"Si en realidad abrigaba alguna duda, la mirada del doctor Alec la disipó sin necesidad de palabras, al tiempo en que el hombre abría los brazos y la niña se echaba en ellos, convencida de que allí estaba su hogar."
Louisa May Alcott"Si en realidad abrigaba alguna duda, la mirada del doctor Alec la disipó sin necesidad de palabras, al tiempo en que el hombre abría los brazos y la niña se echaba en ellos, convencida de que allí estaba su hogar."