Si las puertas de la percepción fueran limpiadas, todo aparecería ante el hombre tal como es: infinito.
Sin contrarios no hay progreso.
El camino del exceso lleva al palacio de la sabiduría.
Un necio no ve el mismo árbol que un sabio.
Ningún pájaro se eleva demasiado alto, si vuela con sus propias alas.