Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cría a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas? Si no lo tiene ¿por qué te quejas?
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas? Si no lo tiene ¿por qué te quejas?