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...son demasiado severos, tanto consigo mismos como con los demás, quienes mantienen que los deseos primarios de la voluntad, aunque controlados por el temor de Dios, son pecado. — Thomas Hobbes · Pensamientos Célebres

"...son demasiado severos, tanto consigo mismos como con los demás, quienes mantienen que los deseos primarios de la voluntad, aunque controlados por el temor de Dios, son pecado."

Thomas Hobbes