Este amor que se va, que se me pierde, esta oscura certeza de vacío: mi corazón, mi corazón ya es mío sin nada que le implore ni recuerde.
Tenemos que aprender a no asombrarnos de habernos encontrado, de que la vida pueda estar de pronto en el silencio o la mirada.
Imágenes
Más de Julia Prilutzky
-
-
Vuelvo a mirarte aún. Y eres el mismo milagro de ternura y egoísmo, triste y feliz, eterno y pasajero.
-
¿Cómo será su amor amor conmigo, cómo ha de ser: espectador, testigo o superado actor del viejo drama?
-
Dile que no recuerde y dile que no respire, amor, sin respirarme.