El hombre arriesga su propia vida cada vez que elige, ¡y eso lo hace libre!
Teníamos una actitud monacal de defensa del teatro independiente, que me llevó a decirle que no a muchas propuestas gordas, interesantes. En esa época estábamos trabajando todos ad honórem, y más de una vez tuve que rechazar un sueldo. refiriéndose a su e
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El talento no tiene sexo.
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Lo que pasa es que me estoy rajando de mi país, a conciencia de que allá en Madrid estoy viviendo mejor. Todo eso hace que a mí me provoque pudor emitir opiniones respecto a todo lo que nos circunda. marzo de 2002
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Nadie puede decir 'soy apolítico' porque esa palabra no existe. Al salir a la calle, aun en la actitud de salir para decir que no, uno está ejerciendo la política. Elegir el 'no me meto' es colaborar con algo para que eso continúe: ¿no es política eso?