Saltar al contenido

Todas las criaturas vivían esclavas de su propia corporeidad. Y, cuando, por fin, esos cuerpos morían, regresaban a la tierra para alimentar a su Diosa. Le pertenecían desde que nacían hasta que la tierra se los tragaba. Hasta tal punto los controlaba ell

Laura Gallego García
Editar como imagen

Imágenes

Más de Laura Gallego García