A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires, la juzgo tan eterna como el agua y como el aire.
Todos los hechos que pueden ocurrirle a un hombre, desde el instante de su nacimiento hasta el de su muerte, han sido prefijados por él. Así, toda negligencia es deliberada, todo casual encuentro una cita, toda humillación una penitencia, todo fracaso una
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... acudí a la menos perspicaz de las pasiones: al patriotismo.
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Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es.
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...Dante sería el símbolo del hombre, Beatriz el de la fe y Virgilio el de la razón.