Mis ojos buscan tus pupilas hondas, mis manos la caricia de tus dedos.
Torciendo mi camino avanzo al horizonte de platino, desnuda hasta del propio pensamiento.
Imágenes
Más de Laura Victoria
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Las esmeraldas de mis ojos tristes aguardan tus pupilas de bohemio, y mis manos germinan las caricias que brotan al contacto de tus dedos.
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Deja que en el hondor de los minutos, se asfixien las palabras y arda sólo el deseo.
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Ese beso que a tiempo me pediste temblando esta noche en mis labios es granada en sazón.