No quiero pensar porque no quiero que el dolor del corazón se una al dolor del pensamiento.
Tras la desconfianza en el propio criterio, viene la inmoralidad en la vida.
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No quiero hacer elegías, no quiero conmover vuestros corazones; sé muy bien que los corazones de los legisladores suelen ser corazones de piedra.
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Lo ideal, sentido con profundidad y expresado con belleza: he ahí el arte
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Las coaliciones son siempre muy pujantes para derribar, pero siempre impotentes para crear