Tu espíritu amanece maravillosamente; Su luz entra en mi alma como el sol á un vergel...
Un arroyo es mi alma; Larga caricia de cristal que rueda sobre carne de seda, camino de diamantes de la calma.
Imágenes
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¿Acaso importa que adorne el ala lo que oprime el vuelo?
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¡Es tan divino quererse mucho, mucho y por toda la vida! Me parece que es toda la felicidad de la tierra.
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Para morir como su ley impone, el mar no quiere diques, ¡Quiere playas!