Saltar al contenido

Ya alegra la campiña la fresca primavera; el bosque y la pradera renuevan su verdor. Con silbo de las ramas los árboles vecinos acompañan los trinos del dulce ruiseñor. Este es el tiempo, Silvio, el tiempo del amor.

Tomás de Iriarte
Editar como imagen

Imágenes

Más de Tomás de Iriarte