Saltar al contenido

Y eso que era un cabrón confiado. A los quince años todos somos confiados. -Yo no confiaba ni en mi madre. - ¿Cómo que no confiabas ni en tu madre? Con la madre no se juega. -Precisamente por eso.

Roberto Bolaño
Editar como imagen

Imágenes

Más de Roberto Bolaño