El amor es un juego; el casamiento un negocio.
Y es que la seguridad de ser queridos despoja a las relaciones entre cónyuges de un posible carácter pasional. Porque en el amor habita una gran capacidad de ilusión, pero también de olvido.
Y es que la seguridad de ser queridos despoja a las relaciones entre cónyuges de un posible carácter pasional. Porque en el amor habita una gran capacidad de ilusión, pero también de olvido.