Eso fue la felicidad: dibujar en la escarcha figuras sin sentido sabiendo que no durarían nada.
Y no importa que el viento olvide mi nombre y pase dando gritos burlones como un campesino ebrio que vuelve de la feria, porque ella y yo estamos ocultos en la secreta casa de la noche.
Imágenes
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Un vaso de cerveza, una piedra, una nube, la sonrisa de un ciego y el milagro increíble de estar de pie en la tierra.
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Eres un puente entre los marjales de las pesadillas. Las madejas de nuestros sueños se entrelazan, estrechas desechas en lava. Tú derribas los muros coronados por trozos de botellas que sitiaban mis días.
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Y tú quieres oír, tú quieres entender. Y yo te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes. Lo que escribo no es para ti, ni para mí, ni para los iniciados. Es para la niña que nadie saca a bailar, es para los hermanos que afrontan la borrachera y a quienes