¡A buscar ventura, que la halla el que se muda!
Y nunca a los amantes aconsejes / cuando tienen por gloria sus cuidados; / que es como quien predice a los herejes, / en sus vanos errores obstinados.
Y nunca a los amantes aconsejes / cuando tienen por gloria sus cuidados; / que es como quien predice a los herejes, / en sus vanos errores obstinados.