Yo no digo nada...
Bueno, bueno, bueno; madre mía, qué barbaridad.
Fíjense cómo se retuerce el chasis al tomar la chicane.
Y recuerden: si parpadean, se lo van a perder... porque esto es la Fórmula 1 en estado puro.
¿Sabéis cuál es el botón que ha desaparecido del volante de Raikkonen? El de la bebida.