La noche, perseguida, se entró por mi ventana y era a la noche misma, a quien yo perseguía.
Yo quiero huir, perderme lejos, allá en esas regiones en que unas anchas hojas tiemblan sobre el estanque de los sueños que inundan.
Imágenes
Más de Emilio Prados
-
-
¿Dónde, el amor, oculta su misterio?
-
¡A mi existencia uno mi vida! Espejo sin cristal es mi alegría.
-
Se levantan los muertos. Detrás la vida sigue. ¡Preparad la batalla!