Las caras de los hombres que en mi vida he encontrado me persiguen y viven adentro de mi espíritu.
Y ven el cielo y les vuelve a dar sueño y vuelven a bajar dormidos, y vuelven a tocar el fondo del mar y se despiertan y vuelen a subir. Así son nuestros sueños, como delfines.
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