Cuerpo de la mujer o mar de oro donde, amando las manos, no sabemos, si los senos son olas, si son remos los brazos, si son alas solas de oro.
Frases célebres sobre: abe. [Página 224]
Hay un total de 5254 freses célebres sobre "abe" este sitio web. [Página 224]
-
-
Es miserable saberse miserable, pero es ser grande reconocer que se es miserable.
-
La curiosidad no es más que vanidad. En la mayoría de los casos, sólo queremos saber algo para hablar de ello.
-
Dicen que el hábito es una segunda naturaleza. Quien sabe, empero, si la naturaleza no es primero un hábito.
-
¿Puede haber algo más ridículo que la pretensión de que un hombre tenga derecho a matarme porque habita al otro lado del agua y su príncipe tiene una querella con el mío aunque yo no la tenga con él?
-
Saber más que los otros es fácil... Lo difícil es saber algo mejor que los otros.
-
En tiempos de aflicción, la física no me consolará de mi ignorancia moral. Pero la moral me consolará siempre de no saber física.
-
El orgullo contrapesa todas las miserias. O bien las oculta o, si las descubre, se glorifica a sí mismo por haberlas conocido.
-
La grandeza de un hombre consiste en saber reconocer su propia pequeñez.
-
Si los hombres de ciencia, atemorizados por los déspotas, se conforman solamente con acumular saber por el saber mismo, se corre el peligro de que la ciencia sea mutilada y que vuestras máquinas sólo signifiquen nuevas calamidades
-
Como matemática denominamos al campo en el cual en realidad nunca sabemos de lo que hablamos, ni aun en el caso de que sea cierto.
-
Las matemáticas pueden ser definidas como aquel tema del cual no sabemos nunca lo que decimos ni si lo que decimos es verdadero.
-
Un director de cine es un lector de las normas de tráfico. Un buen director de cine es un buen interpretador de un guión bueno. Y un gran director de cine es el que sabe ofrecer una visión distinta del mundo.
-
La ciencia es lo que sabes, la filosofía es lo que no sabes.
-
Los mejores libros son aquellos cuyos lectores creen que también ellos pudieron haberlos escrito.
-
He descubierto que todo el malestar de los hombres deriva de una sola cosa: no saber permanecer en reposo en una habitación.
-
Lo último que uno sabe es por donde empezar.
-
Los mejores libros son aquellos que quienes los leen creen que también ellos pudieron haberlos escrito.
-
Todos los infortunios de los hombres derivan de no saber estarse tranquilos en sus casas
-
El orgullo contrapesa todas las miserias. O bien las ocultas o, si las descubre, se glorifica a sí mismo por haberlas conocido.