La discriminación económica y profesional es determinada mucho más por las sexistas actitudes sociales que por la ley. Ni en igualdad de oportunidades, ni en igualdad de remuneración a trabajo igual, hay, ni con mucho, paridad entre la mujer y el hombre.
Frases célebres sobre: actitudes. [Página 2]
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En el asistencialismo no hay responsabilidad, no hay decisión, sólo hay gestos que revelan pasividad y domesticación. Gestos y actitudes. Es esta falta de oportunidad para decidir y para participar responsablemente lo característico del asistencialismo qu
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Los deportes juegan un rol societario en la procreación de actitudes patrioteras y chauvinistas. Se los destina a organizar una comunidad que se compromete con sus gladiadores.
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El niño pobre ha de ocupar un puesto en la escuela, no según su condición y fortuna, sino según su capacidad. Ha de poder, si sus actitudes se lo permiten, seguir todos los grados, competir con el rico, ocupar un puesto a su lado y aún sobrepasarle.
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Cuando nuestras actitudes superan nuestras habilidades, aún lo imposible se hace posible.
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Sea consciente de que los amigos correctos no equivalen a aquellos con más dinero. Son las actitudes, nivel de conciencia, y otras virtudes humanas positivas de los amigos seleccionados, las que son importantes.
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Es irónico que una de las pocas cosas sobre las que tenemos control es sobre nuestras propias actitudes, y aún así la mayoría de nosotros vive la vida entera comportándose como si no tuviera ningún control.
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Las Bellas Letras no son sino un retrato de la vida humana en diversas actitudes y situaciones.
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Entre la mente y el cuerpo existe una vinculación total. El modo en que utiliza usted su fisiología la manera de respirar, las posturas y actitudes corporales, las expresiones faciales, la naturaleza y la calidad de sus movimientos determinan efectivament
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Las actitudes son más importantes que las aptitudes.
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No podemos reflexionar a fondo sobre nosotros mismos -cuidando de rectificar las inexactitudes en que incurre el amor propio- sin alcanzar por ese camino a los demás. Un hombre no conoce de los demás hombres, en definitiva, sino lo que ha aprendido a cono
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Nosotros predicamos un Dios bueno, comprensivo, generoso y compasivo. Pero, ¿lo predicamos también a través de nuestras actitudes? Si queremos ser coherentes con lo que decimos, todos deben poder ver esa bondad, ese perdón y esa comprensión en nosotros.