Inglaterra, alzada en medio del turbulento océano, muy al norte, visita ahora mis sueños adoptando la forma de un buque inmenso, bien comandado, que dominaba los vientos y navegaba orgulloso sobre las olas.
Frases célebres sobre: ada. [Página 324]
Hay un total de 13130 freses célebres sobre "ada" este sitio web. [Página 324]
-
-
Varios sucesos de la misma índole terminaron por avivar la naturaleza fiera de los irlandeses, que atacaron a los invasores. Algunos murieron, pero en su mayor parte escaparon gracias a acciones rápidas y ordenadas.
-
El gesto contrariado, la mirada perdida, ponían en su rostro una mezcla de cobardía y temor.
-
Los hombres necesitan hasta tal punto aferrarse a algo que son capaces de plantar las manos sobre una lanza envenenada.
-
Pero el pensamiento trajo poder y conocimiento y, ataviada con ellos, la raza del hombre asumió dignidad y autoridad.
-
Toda política llevada al extremo debe ser producto de la maldad.
-
En fin de cuentas, lo que se me proponía era que cambiase mis quimeras, preñadas de infinita grandeza, por realidades que carecían de valor, por lo menos aparentemente.
-
Marejada de nubes bajas amontonadas sobre la lejana línea del mar.
-
Pinos en cada isla. ¡Y cómo refresca el ruido del viento!
-
Al encender la luz las sombras de las muñecas una para cada una.
-
La amapola florece y por la brisa del día desparramada.
-
Las manzanas robadas que comí me produjeron dolor de estómago.
-
Bajo el mosquitero ella duerme rodeada de luciérnagas.
-
Nada más simple que amar el envilecimiento y encontrar goces en el desprecio.
-
La igualdad prescrita por la revolución no es si no la venganza del débil sobre el fuerte; es lo que ocurría en otros tiempos en sentido inverso, pero esta reacción es justa, es necesario que a cada uno le llegue su oportunidad.
-
Nada más natural y más simple que creer que el hombre muerto no es nada; nada más extravagante que creer que el hombre muerto vive aún.
-
Si la acción es descubierta y castigada, si pensamos bien, no es del mal ocasionado al prójimo de lo que nos arrepentimos, sino de la desgracia que nos ha producido el cometerla y el ser descubierta
-
¿No sería infinitamente más sencillo, en una acción tan absolutamente indiferente a la sociedad, tan conforme con Dios, y más útil a la naturaleza de lo que pueda creerse, que se dejara a cada cual obrar a su antojo?
-
Mucho más lo creería si os viera hacer frente a alevosos ataques; la virtud de aquella esposa que no corre nunca el riesgo de ser seducida no es la que sale mejor parada, sino la de esa otra que tan segura se siente de sí misma que, sin temor alguno, se e
-
No añadas el ultraje a la infidelidad.