Aunque el hombre puede disimular sus crímenes bajo una apariencia orgullosa, el rostro de una mujer desgraciada es el único libro en que están escritos sus pecados.
Frases célebres sobre: ada. [Página 618]
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Si a cada cual se tratase como se merece, ¿quién evitaría las desventuras?
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La perfección llevada al exceso muere de plétora.
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El deber de cada súbdito pertenece al rey, menos su conciencia.
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Para conseguir lo que quieras te valdrá más la sonrisa que la espada.
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El mismo diablo citará a la Sagrada Escritura si viene bien a sus propósitos
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El cansancio ronca sobre los guijarros, en tanto que la tarda pereza halla dura la almohada de pluma
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Hasta la propia virtud se convierte en vicio cuando es mal aplicada.
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La única manera de vivir es aceptar cada minuto como un milagro irrepetible, que es exactamente lo que es: un milagro irrepetible.
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Los seres humanos no pueden permitirse el lujo de ser fanáticos de nada. Ni siquiera de la justicia o la lealtad. El fanático de la justicia termina por asesinar a un millón de indefensas personas para limpiar un espacio para sus tribunales de la ley. Si
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Comprarla a cambio de demasiadas preocupaciones es perder la vida.
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Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.
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Hay sonrisas que hieren como puñaladas.
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Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada
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Las armas son instrumentos fatales que solamente deben ser utilizadas cuando no hay otra alternativa.
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Si las instrucciones no son claras, las explicaciones y órdenes no son confiadas, la falta es del general.
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El cansancio ronca sobre los guijarros; en tanto que la pereza halla dura la almohada de pluma.
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Una buena conciencia vale mil espadas.
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Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños.
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Si a cada cual se le diese su merecido, ¿qué hombre podría escapar del látigo?