El agua se cristaliza las luciérnagas se apagan Nada existe.
Frases célebres sobre: agu. [Página 20]
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No aguardemos, para arrepentirnos, a que nuestras faltas nos hayan castigado.
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En el mundo no hay nada más sumiso y débil que el agua. Sin embargo, en atacar lo que es duro y fuerte, nada puede superarla
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El problema más acuciante es el ocio, pues es muy dudoso que el hombre se aguante a sí mismo.
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La agudeza consiste en saber la semejanza de las cosas diferentes, y la diferencia de las cosas semejantes.
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Serán ratas, y la cloaca les maltratará, la ciudad clavará su aguja y nadie aplacará el odio que les empuja, no habrá nada, solo brujas, mientras los niños ricos viajaran en su burbuja de lujo y arrogancia infalible
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La filosofía es un sorprendente tejido de pensamientos agudos y equivocaciones pueriles. Se parece a esos huesos de goma que se dan a mascar a los perros, buenos para los dientes pero de ningún valor alimenticio.
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Sólo que la alegría de la golondrina depende de la primera gota de agua...
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Si el agua es simple y el pan bueno, mi corazón es pan y agua.
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¡Si al menos pudiéramos arrimar un ojo a alguno de los agujeritos que hay en el cielo!
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Porque sin ti no hubiera descubierto como una jarra de agua en el desierto la mina antigua de mi poesía.
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Bueno es que el hombre aguante, le digo, así le digo al esqueleto cuando se me anda quedando atrás, refunfuñando, y le pego un puntapié en las costillas...
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Creo que en los curriculums ya ni se pone que se aguanta lo que sea porque lo dan por hecho
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La memoria es como una red: uno la encuentra llena de peces al sacarla del arroyo, pero a través de ella pasaron cientos de kilómetros de agua sin dejar rastro.
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El naranjo, este naranjo sentimental, bajo la luna quería llorar las noches como los remos al ser levantados sobre el agua: exquisita y romántica sentimentalidad.
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Cuando lleguen las lágrimas: aguanta, sufre y . Sigue adelante
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Hacia tus pies resbalo, a las ocho aberturas, de tus dedos agudos, lentos, peninsulares, y de ellos el vacío de la sábana blanca caigo, buscando ciego y hambriento tu contorno de vasija quemante.
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He dormido contigo y al despertar tu boca salida de tu sueño me dio el sabor de tierra, de agua marina, de algas, del fondo de tu vida, y recibí tu beso mojado por la aurora como si me llegara del mar que nos rodea.
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Amor mío, nos hemos encontrado sedientos y nos hemos bebido toda el agua y la sangre, nos encontramos con hambre y nos mordimos como el fuego muerde, dejándonos heridas. Pero espérame, guárdame tu dulzura. Yo te daré también una rosa.
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El hombre puede aguantar mucho si aprende a aguantarse a sí mismo