La ciencia que se aparte de la justicia más que ciencia debe llamarse astucia.
Frases célebres sobre: ama. [Página 138]
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Lo que creemos amar nos desvía de lo que amamos realmente
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La Soberanía dinama inmediatamente del Pueblo, que sólo quiere depositarla en sus representantes dividiendo los poderes de ella en Legislativo, Ejecutivo y Judiciario, eligiendo las Provincias sus vocales y éstos a los demás, que deben ser sujetos sabios
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Completar una obra es como estar presente en la muerte de alguien que ama.
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¿Yo la novena persona más influyente del mundo, por delante de Obama? ¿En qué posición está mi mujer? Octava por lo menos. Nos hemos vuelto locos. Si no mando ni en mi casa
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Prefiero el brillo de tus ojos al de los diamantes. Porque solo brillan para mí.
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Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, y los que odian y deshacen.
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Se aborrece a los viles, y se ama, con las entrañas toda, a los hombres pudorosos y bravos.
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Hay un límite para las lágrimas que podemos derramar ante las tumbas de los muertos
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Quien piensa en sí, no ama a la patria.
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Es bueno el que ama, y él sólo es bueno: y el que no ama, no lo es.
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La verdad no se razona; se reconoce, se siente y se ama.
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Esta juventud entusiasta es bella. Tiene razón, pero aunque estuviera equivocada, la amaríamos.
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La unidad de pensamiento, que de ningún modo quiere decir la servidumbre de la opinión, es sin duda condición indispensable del éxito de todo programa político.
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De amar las glorias pasadas, se sacan fuerzas para adquirir las glorias nuevas.
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El hombre ama la libertad, aunque no sepa que la ama, y anda empujando de ella y huyendo de donde no la halla.
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El mundo tiene dos campos: los que aborrecen la libertad, porque sólo la quieren para si, están en uno; los que aman la libertad, y la quieren para todos, están en otro.
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Quien aspira a adquirir riqueza u honores no sabe amar.
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Tuve que desalojar de mi cama, blasfemando, un pavoroso diccionario de industria en ¡treinta y siete volúmenes! Sentí en aquel momento el supremo hastío del libro.
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El ideal de la vida es inseparable del de la muerte. Debemos amar la vida para no temer la muerte, que es un pórtico de renovación; es decir: de nueva vida.