No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay.
Frases célebres sobre: amo. [Página 255]
Hay un total de 9827 freses célebres sobre "amo" este sitio web. [Página 255]
-
-
Por raro que sea el verdadero amor, es menos raro que la verdadera amistad
-
A veces damos consejos, pero no enseñamos con nuestra conducta.
-
Si a cambio de mi amor a la lectura viera a mis pies los tronos del mundo, rehusaría el cambio.
-
El amor es más de temer que todos los naufragios.
-
No recordamos ya cómo éramos al principio porque con cada día parte un cadáver nuestro a pudrirse en el tiempo.
-
Lo que le concedemos a la memoria quizá se lo quitamos a la especulación.
-
El amor es contagioso como el odio...
-
El dinero no es sino la figura de la aceptación social, y por eso lo buscamos todos.
-
Luchamos contra el infortunio, reanimemos nuestra fe, y esperemos en el porvenir, que si es a veces engañador, y si es imposible conocerlo, el velo que lo oculta está tejido por la mano de la misericordia.
-
¿Conoce alguien el amor? ¡El amor es un sueño sin fin!
-
Siempre así es el amor, será y ha sido: mata de celos y de un golpe, y luego besa y besa, llorando lo que mata.
-
Y si fuera pintor, ¡con qué cuidado, con mi pincel, por el amor guiado, diluiría en la cándida vitela de un abanico tu sutil figura, entre el rosa fragante y la frescura de un florido paisaje de acuarela!
-
Por muchos descubrimientos que hayamos hecho en el país del amor propio, siempre quedarán muchas tierras desconocidas.
-
La felicidad estriba en nuestro placer y no en las cosas; somos felices por poseer lo que amamos, y no por poseer lo que los demás juzgan deseable
-
Lo que tomamos por virtudes a menudo no es más que un compuesto de diversas acciones y diversos intereses que el azar o nuestro ingenio consiguen armonizar, y no es siempre el valor y la castidad lo que hace que los hombres sean valientes y que las mujere
-
Amamos siempre a los que nos admiran, pero no siempre a los que admiramos.
-
Confesamos nuestros pequeños defectos para persuadirnos de que no tenemos otros mayores.
-
El valor perfecto consiste en hacer, sin testigos, lo que seríamos capaces de hacer delante de todo el mundo.
-
Es preciso estar siempre presto a declarar la guerra, para que no nos veamos obligados a la desgracia de tener que aceptarla.