Si quitamos un céntimo de mil libras esterlinas, ya no existen las mil libras
Frases célebres sobre: amos. [Página 120]
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¿Estupidez? ¿Ingenuidad? ¿Política?Seamos argentinos, gritan algunos...Sin advertir que la nacionalidad es algo tan fatal como la conformación de nuestro esqueleto.
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¡Si al menos pudiéramos arrimar un ojo a alguno de los agujeritos que hay en el cielo!
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Mantengamos firme la confesión de la esperanza, pues fiel es el autor de la promesa
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Mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos
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No te damos una sierva, sino una compañera.
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Hagamos un trato, tú intentas salvarme, y yo me dejo
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No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús como Señor
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Los impuestos son el precio que pagamos por una sociedad civilizada.
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No importa donde estemos, sino hacia donde avanzamos. Para arribar a puerto seguro a veces navegamos con el viento a favor y a veces en contra, pero la cuestión es navegar, no derivar sin rumbo ni permanecer anclados.
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El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos y el amor no lo reflejo, como ayer. En cada conversación, cada beso, cada abrazo, se impone siempre un pedazo de razón.
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Lo malo está en que nuestra admiración es improductiva y en que si nos dedicamos a revocar lo que se cae, a hacer la limpieza de lo que construyeron, seremos ridículos ante nuestros hijos.
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Todos somos buenos y empezamos a ser malos cuando alabamos líderes.
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El populismo es un insulto a los que pensamos que el pueblo es más simpático que las oligarquías.
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Yo diría que nos pusieramos todos contentos sin preguntar porque. -Miguelito.
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¿Y si antes de empezar lo que hay que hacer, empezamos lo que tendríamos que haber hecho? -Felipe.
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Hagamos profesión terrestre toquemos tierra con el alma.
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Amor mío, nos hemos encontrado sedientos y nos hemos bebido toda el agua y la sangre, nos encontramos con hambre y nos mordimos como el fuego muerde, dejándonos heridas. Pero espérame, guárdame tu dulzura. Yo te daré también una rosa.
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Excusamos nuestra pereza, so pretexto de la dificultad
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Esa suave educación que llamamos indulgencia, destruye todo el vigor del alma y del cuerpo.