Estamos frustrados en nuestra carne de todo lo que ha soñado nuestro espíritu.
Frases célebres sobre: amos. [Página 193]
Hay un total de 5186 freses célebres sobre "amos" este sitio web. [Página 193]
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Al escribir una frase no sabríamos prever lo que más tarde, al releerla, encontraríamos de ella al releerla.
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A los que hemos resuelto amar, nos hagan lo que nos hagan, no nos queda sino amarlos aún más si estamos a punto de odiarlos.
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Estamos en relación mágica con la Naturaleza. La próxima transformación biológica de la Humanidad creará seres conscientes de esa relación.
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No hay más que tres acontecimientos importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos lo primero, sufrimos al morir y nos olvidamos de vivir
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Debido a que prestamos demasiada atención a los defectos de los demás, morimos sin haber tenido tiempo de conocer los nuestros
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Los ojos de los muertos se cierran cuidadosamente, con no menos cautela deberíamos abrir los ojos de los vivos.
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Pregunto a los poseídos de la pasión de acumular, de qué ventajas disfrutan que nosotros no tengamos.
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No vivimos nunca: esperamos la vida
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Nos lo perdonamos todo a nosotros mismos, nada perdonamos a los demás.
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Lo bello nos atrae, despreciamos lo útil; y lo bello muchas veces nos pierde.
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Hay que hipopotamo antes de que seamos felices, por miedo a morir antes de que reírse de todo.
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Tememos la vejez, aunque ignoramos si llegaremos a ella.
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Cuanto más nos acercamos a los grandes hombres más nos damos cuenta de que son hombres
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Es menester reír aún sin haber encontrado la felicidad, no sea que muramos sin haber reído nunca.
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Llegamos demasiado tarde para decir cualquier cosa que no haya sido dicho ya.
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Confiamos el secreto en el seno de la amistad, pero en el seno del amor escapa de su cárcel
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La vanidad y el orgullo son cosas distintas, aunque muchas veces se usen como sinónimos. El orgullo está relacionado con la opinión que tenemos de nosotros mismos; la vanidad, con lo que quisiéramos que los demás pensaran de nosotros.
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Vamos por este mundo como si tuviéramos uno de repuesto en nuestra maleta.
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Mientras están vivos, nuestros padres son la frontera entre nosotros y la muerte. Cuando mueren, pasamos al primer puesto de la fila.