El capitán Jim era un anciano de alma elevada y mente sencilla, con una eterna juventud en los ojos y en el corazón.
Frases célebres sobre: anciano. [Página 2]
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¿Cómo tratas a los ancianos? Lo que hoy das es lo que has de encontrar mañana cuando envejezcas.
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Es una gran pérdida para las sociedades que se olviden de sus ancianos.
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El anciano es un hombre que ya ha comido y observa cómo comen los demás.
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Pero más maravilloso que la sabiduría de los ancianos y que la sabiduría de los libros es la sabiduría secreta del océano.
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El rumbo de la vida da tantas vueltas, y es tan confuso el viaje, que no me extrañará marearme cuando sea un anciano.
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Los ancianos gustan de darnos buenos preceptos para consolarse de no poder darnos malos ejemplos.
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Los ancianos se complacen en dar buenos consejos, porque así se consuelan de no encontrarse ya en situación de dar malos ejemplos.
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No fue ilustre, es verdad, placidísimo anciano, la línea de tu estirpe, ni tu árbol genealógico se remonta a ancestros lejanos, pero tu enorme fortuna compensó tu linaje y ocultó la bajeza de tus padres.
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La sabiduría de los ancianos es una gran error. No se vuelven más sabios, sino más prudentes.
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La sabiduría de los ancianos es un gran error. No se hacen más sabios sino más prudentes.
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La miseria de un niño es interesante para una madre, la miseria de un hombre joven es interesante para una mujer joven, la miseria de un anciano no le interesa a nadie.
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Yo, no he visto un soñador más pertinaz, que aquel anciano proscrito, que parecía no darse cuenta de que andaba por sobre las cenizas de los muertos.
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Si hay algo que ennoblezca a la juventud, es el miramiento y el respeto a los ancianos.
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El anciano es el aristócrata de la vejez.
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Cuando un científico prestigioso pero anciano afirma que algo es imposible, lo más probable es que esté equivocado
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¡Oh, dulce concupiscencia de la carne! Refugio de los pecadores, consuelo de los afligidos, alivio de los enfermos mentales, diversión de los pobres, esparcimiento de los intelectuales, lujo de los ancianos. ¡Gracias, Señor, por habernos concedido el uso
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Y también los ancianos son abandonados, y no solo en la precariedad material. Son abandonados en la egoísta incapacidad de aceptar sus limitaciones que reflejan las nuestras, en los numerosos escollos que hoy deben superar para sobrevivir en una civilizac
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Preocuparse por todos, por cada uno, con amor, especialmente por los niños, los ancianos, quienes son más frágiles y que a menudo se quedan en la periferia de nuestro corazón. Es preocuparse uno del otro en la familia: los cónyuges se guardan recíprocamen
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El amor es una música cálida, diabólica, que hace latir hasta los corazones de los más ancianos