Así como los objetos más fáciles de ver no son los demasiado grandes ni los demasiado pequeños, también las ideas más fáciles en matemáticas no son las demasiado complejas ni las demasiado simples.
Frases célebres sobre: and. [Página 602]
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Cuando una hipótesis ha sufrido un número suficiente de pruebas experimentales se convierte en teoría.
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¿Por qué soy tan buena interpretando a prostitutas? Creo que es porque no lo soy. Probablemente por eso es por lo que Miss Crawford siempre interpreta señoritas.
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El hombre prudente sólo piensa en sus dificultades cuando ello tiene algún objeto. Cuando no, piensa en otra cosa.
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Cuando se ama parece que el alma es diferente de la que se tenía antes; que gracias a esta pasión se ha elevado y engrandecido en todos sus sentidos.
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Lo que se ve con frecuencia no maravilla... Lo que nunca se vio, cuando ocurre, se tiene por prodigio.
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Para medir la virtud de cualquier hombre, no hay que mirarlo en las grandes ocasiones, sino en la vida diaria.
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Cuando encontramos un estilo natural nos produce siempre deleite y sorpresa, pues esperábamos ver a un escritor y nos hemos encontrado con un hombre.
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El pasado y el presente solamente son medios para nosotros: el futuro es siempre nuestro fin. Por eso nunca vivimos realmente, sino que esperamos vivir. Alucinando siempre por esta esperanza de ser felicies algún día, es inevitable que no lo seamos nunca.
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Cuando todo se mueve al mismo tiempo, en apariencia nada se mueve.
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La grandeza de un hombre está en saber reconocer su propia pequeñez.
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Por muchas riquezas que un hombre posea y por grandes que sean la salud y las comodidades de las que disfrute, no se siente satisfecho si no cuenta con la estimación de los demás.
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Sólo se es verdaderamente feliz cuando se sueña con la felicidad.
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Nuestra imaginación nos agranda tanto el tiempo presente, que hacemos de la eternidad una nada, y de la nada una eternidad.
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Aristóteles manifestaba que las mujeres tenían menos dientes que los hombres; aunque se casó dos veces, nunca se le ocurrió comprobar esta afirmación examinando la dentadura de sus esposas.
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El lenguaje es lo más intrascendente, superficial e inestable, y su encanto se desvanece por completo cuando se advierte la intención en su manejo.
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El regalo más grande que les puedes dar a los demás es el ejemplo de tu propia vida.
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A la buena gente se la conoce en que resulta mejor cuando se la conoce
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Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse tendrá que pasar al ataque.
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La cuerda cortada puede volver a anudarse, vuelve a aguantar, pero está cortada. Quizá volvamos a tropezar, pero allí donde me abandonaste no volverás a encontrarme