Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra.
Frases célebres sobre: ara. [Página 103]
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Convéncete de ahora para siempre, convéncete de que salir de la barca la vocación cristiana es la muerte. Y de que, para estar en la barca, se necesita rendir el juicio ... Si te sales de la barca, caerás entre las olas del mar, iras a la muerte, perecerá
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El matrimonio es para la clase de tropa y no para el estado mayor de Cristo.
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¡La guerra! -La guerra tiene una finalidad sobrenatural-me dices desconocida para el mundo: La guerra ha sido para nosotros... -La guerra es el obstáculo máximo del camino fácil -Pero tendremos, al final, que amarla, como el religioso debe amar sus discip
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Las puertas del Opus Dei están abiertas de par en par para quienes se quieran marchar.
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Lo que se necesita para conseguir la felicidad, no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado.
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Para tantos, la comprensión que exigen a los demás consiste en que todos se pasen a su partido.
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Si alguien se descaminara, le quedaría un remordimiento tremendo: sería un desgraciado. Hasta esas cosas que dan a la gente una relativa felicidad, en una persona que abandona su vocación se hacen amargas como la hiel, agrias como el vinagre, repugnantes
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Cuando el homenaje póstumo que se rindió en Londres a la genial e indiscutible bailarina Ana Pawlova, fui llamado desde París para actuar. Todos los demás artistas, grandes ejecutantes de la danza clásica, eran rusos y bailaron con el acompañamiento de un
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Compensa estar preparado contra el peligro
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La insignificancia es siempre una garantía de seguridad.
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Hay que bombardear Barcelona cada 50 años para mantenerla a raya.
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Hemos querido como Gobierno verificar en terreno y conversando con la gente, cuáles son las dificultades que enfrentan a diario los usuarios de la barcaza Melinka que los traslada de Porvenir a Punta Arenas, para tomar acciones concretas que mejoren la co
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Señor, tenemos la costumbre de acostumbrarnos a todo. Aun lo más hiriente se nos oxida. Quisiéramos una sensibilidad no cauterizada, para maravillarnos y sublevarnos. Señor, que no nos acostumbremos a ver injusticias, sin que se nos encienda la ira, y la
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Jesucristo, te damos gracias porque no fuiste prudente ni diplomático. Porque no callaste para escapar de la cruz. Porque fustigaste a los poderosos sabiendo que te jugabas la vida. Los que te mataron, ésos fueron los prudentes.
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Danos sinceridad para no llamar prudencia a la cobardía, al conformismo y a la comodidad.
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Que cuando sintamos la tentación de la prudencia, recordemos que tú 'has escogido la debilidad del mundo para derrotar a los fuertes y a los estúpidos, para confundir a los sabios'. Porque la prudencia del mundo es enemiga de Dios.
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Sí, siempre he pensado que los sueños son anuncios; algunos largos como publirreportajes, otros cortos como tráilers y otros minúsculos teasers. Y todos hablan sobre nuestros deseos. Sin embargo no los entendemos porque es como si los rodara David Lynch.
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Hay tantas cosas que si se pronunciaran en voz alta desvelarían secretos de una intensidad que quizás no podríamos asumir.
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¿Quién debe morir para que el mundo se paralice por completo y desistamos de nuestras costumbres diarias? ¿Qué persona es suficientemente importante para que todo varíe de manera visceral?