Los hombres casados son horriblemente aburridos cuando son buenos maridos, y abominablemente presumidos cuando no lo son.
Frases célebres sobre: asa. [Página 131]
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No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.
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Cuando una mujer vuelve a casarse es porque detestaba a su primer marido. Cuando un hombre vuelve a casarse es porque adoraba a su primera mujer. Las mujeres prueban suerte, los hombres arriesgan la suya
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A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto y, de pronto, toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
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Que el Libertador no mentía cuando desde el Perú, el 3 de agosto de 1825, escribía al presidente de la Asamblea, antes de que se proclamase la independencia y se diese su nombre a la República: El Alto Perú contará con mi espada y con mi corazón: no tengo
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Pero hubo un estallido en las enseñanzas. Los hombres que sabían todo se deformaron como globos inflados. Reventaron. La vuelta a la especialización. Filósofos haciendo filosofía, críticos crítica, amas de casa tratando de cocina. La poesía para los poeta
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El paraíso es una tiranía; allí me sentiré como en casa.
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Fracasar y morir joven es la única esperanza de un escocés que desee perdurar como artista.
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Podria simular una pasion que no sintiera, pero no podria simular una que me arrasara como el fuego.
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Uno debería estar siempre enamorado; esa es la razon por la que no deberíamos casarnos nunca.
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La felicidad de un hombre casado depende de las personas con quienes se ha casado.
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A mi me gustan los hombres que tienen un futuro y las mujeres que tienen un pasado.
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Cuando se le da rienda suelta al pueblo -masa de lectores- se precipita por las calles, se lanza sobre el objetivo señalado, amenaza, ruge, rompe. Basta un gesto al estado mayor de la prensa para que se apacigüe y serene.
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Hay que saber comportarse mal. El arte siempre se ha comportado mal. De ello se deduce hoy que quien se comporta mal hace arte, es él una obra de arte. Sólo lo distinto no pasa inadvertido.
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Con las leyes pasa como con las salchichas, es mejor no ver como se hacen.
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Si una mujer se vuelve a casar al quedarse viuda, odiaba a su primer marido; si un hombre se casa por segunda vez, adoraba a su primera esposa.
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No hay casa, por humilde que sea, en la que, si son puros los corazones que allí habiten, no entre el amor
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Me gustan los hombres que tienen un porvenir y las mujeres que tienen un pasado
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Los hombres se casan por cansancio; las mujeres por curiosidad; ambos quedan chasqueados
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La sangre es para nosotros el símbolo de la vida. Circula sin cesar por el cuerpo, desde la concepción hasta la muerte; pasa del cuerpo de la madre al del niño; bate las arterias en la vigilia como en el sueño; nunca interrumpe su curso. La sangre de los