La táctica no puede supeditarse a intereses pasajeros del momento, no debe dejarse guiar por consideraciones del efecto político inmediato, y menos aún debe apartarse de la realidad y construir castillos en el aire. La táctica debe elaborarse con arreglo
Frases célebres sobre: castillos.
Hay un total de 13 freses célebres sobre "castillos" este sitio web.
-
-
Dormí en castillos y me enamoré porque me enseñaron a soñar
-
Si has construido castillos en el aire, tu trabajo no se pierde; ahora coloca las bases debajo de ellos.
-
¡Qué poco cuesta construir castillos en el aire y qué cara es su destrucción!
-
Las formas de nuestra época se obtienen recorriendo el mismo camino por el que avanzaron nuestros antecesores para construir sus extraordinarios templos, catedrales o castillos, para los que no encontraron ningún modelo, pero que respondían a sus necesida
-
El príncipe puede matar un millar de dragones, pero no puede destruir castillos o destronar reyes. No va con su carácter. Es un hijo obediente que trata, ¡Ay de él!, de ser digno del hombre al que llama su padre.
-
La idea de ir a Italia se le aparecía aún más oscura cuando consideraba la tumultuosa situación de aquel país, conmovido por revueltas civiles, en las que cada pequeño estado estaba en guerra con sus vecinos y todos los castillos en peligro de ser atacado
-
Las catedrales eran las construcciones más costosas del mundo, mucho más que palacios y castillos, y habían de hacerse merecedoras de su mantenimiento.
-
Los castillos son difíciles de atacar y fáciles de defender. Por eso se construyen.
-
Stephen se mostró dolido. Alegó que los obispos, como hombres de Dios, no tenían necesidad de castillos, y si los construían no podía esperar que se les tratara como hombres de Dios.
-
Si ha hecho castillos en el aire, no ha perdido el tiempo; allí es donde deben estar. Ahora, póngales cimientos.
-
Y construyó, castillos en aire a pleno sol, con nubes de algodón, en un lugar, adonde nunca nadie pudo llegar usando la razón.
-
Se derrama el misterio como un papel ajado, atropellando nuestro circo de asombro, todo el esperar castillos y brujas para salirnos del cuerpo como buscando los ángeles, los barriletes huidos, esos interminables bosques de lobos y caperuzas, esas casas de