Recuerdo que entonces reías si yo te leía mi verso mejor y ahora, capricho del tiempo, leyendo esos versos ¡lloramos los dos!
Frases célebres sobre: ces. [Página 200]
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Las voces de la brisa dirán tu nombre como un rumor. Y en el jardín del alma renacerá una flor, y temblarán las manos al presentir tu amor.
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Las heces amargas de la fortuna se pierden en el drenaje.
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Es voluble la lengua de los hombres, y de ella salen razones de todas clases; hállanse muchas palabras acá y allá, y cual hablares, tal oirás la respuesta. Mas ¿qué necesidad tenemos de altercar, disputando e injuriándonos, como mujeres irritadas, las cua
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Alguna vez, alguien que sea dueño de fuerzas geniales, tendrá que realizar el ensayo de la influencia de lo popular en el destino de nuestra América, para recién entonces poder tener nosotros la noción admirativa de lo que somos.
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Los procesos de la percepción nos son inaccesibles; sólo tenemos conciencia de los productos de esos procesos, y, desde luego, en esos productos los que necesitamos.
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La ciencia a veces mejora las hipótesis y otras veces las refuta, pero probarlas es otra cuestión, y esto tal vez no se produzca jamás salvo en el reino de la tautología totalmente abstracta.
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Tienen diferente forma y diferente matiz, pero unidas por los años, mis penas, o mis engaños, como sucesión de daños, son escaleras en mí.
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La dictadura no se evita declamando contra ella, sino haciéndola innecesaria con nuestra rigurosa disciplina del deber
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Cada hombre lleva un fantasma de mujer, no en la imaginación que entonces sería fácil de expulsarle; sino circulando en su sangre, y cada mujer un fantasma más o menos concreto de hombre.
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A veces rechazar un honor no es humildad, sino explícita soberbia, afán de superar a los que antes los aceptaron. Pocas veces asoma con tanta nitidez a la superficie la violencia del subconsciente.
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Conozco a centenares de maridos que volverían felices al hogar si no hubiera una esposa que les esperara. Quiten a las esposas del matrimonio y no habrá ningún divorcio.
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Delfines, jugáis en el mar, Pero las olas son amargas. ¿A veces brota mi alegría? La vida es siempre despiadada.
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En los estanques y en las charcas, Cuánto tiempo vivís, ¡Ah carpas! ¿Acaso la muerte os olvida, peces de la melancolía?
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Conozco a centenares de maridos que serían felices de volver al hogar si no hubiese una esposa esperándoles.
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Sólo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntárselo. Y si responde sí, entonces sabes que está corrupto.
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No hay que suponer una pluralidad sin ser necesario.
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Ojalá nunca llegues a sentir que conoces todas las respuestas.
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Tenemos que pensar un plan favorable, pero como yo pienso muy despacio necesitaré todo el día.
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Estados Unidos fue fundado por la gente más brillante del país. Y no la hemos visto desde entonces.