... los israeilitas no lograron formar, a partir de tantos milagros, una idea correcta de Dios, como la misma experiencia ha confirmado.
Frases célebres sobre: cia. [Página 264]
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... no es posible que una sustancia hubiera querido limitarse a si misma, y menos una sustancia que ha existido por sí misma. Por tanto, digo yo, será limitada por su causa, la cual necesariamente es Dios.
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Pero, amigo mío, ¿podría la justicia dejar de ser justa? En absoluto, ya que entonces no podría haber justicia alguna.
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Pues bien, nosotros hemos dicho que el alma es una idea, que existe en la cosa pensante y que procede de la existencia de una cosa que existe en la naturaleza.
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Que no existe ninguna sustancia limitada, sino que toda sustancia debe ser, en su propio género, infinita, es decir, que en el entendimiento infinito de Dios no puede haber una sustancia más perfecta que la que ya existe en la naturaleza.
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... si nosotros tuviéramos el mismo Libro de la ley de Moisés, estoy seguro que, tanto en las palabras como en el orden y en las motivaciones de los preceptos, descubriríamos una gran discrepancia.
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... son realmente Anticristos aquellos que persiguen a los hombres de bien y amantes de la justicia, simplemente por que disienten de ellos y no defienden los mismos dogmas de fe que ellos.
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El principio de que la mayoría tiene el derecho a gobernar a la minoría convierte a todo gobierno en una competencia entre dos cuerpos de hombres, entre quienes mandarán y quienes serán esclavos; una competencia que nunca podrá terminar mientras el hombre
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La unión, el ser incorpóreo, compuesto de personas reales, no es nada sino una ficción. No tiene ninguna realidad. Es una ficción adoptada simplemente para conseguir librarse de las consecuencias de algunos actos. Un acto de legislación no puede transform
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Cada ser humano tiene sus vicios. No hay hombre al que le falten. Hay de todo tipo: fisiológicos, mentales, afectivos, religiosos, sociales, comerciales, industriales, económicos, etc. Si un gobernante se atreve a decir que uno de estos vicios entra dentr
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Cada uno debe aprender a administrar sus propios vicios y para ello debe gozar de una libertad total para conocer cuantas experiencias considere necesarias. Algunas de estas experiencias tendrán éxito y por ello serán consideradas virtudes; otras fracasar
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Toda mujer posee un derecho intrínseco e inalienable en tanto que ser humano, de trabajar como desee y de administrar a su antojo sus ganancias”
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Bono es uno de los pocos músicos que proyectan su fe y sus ideales hacia el mundo real, de una manera fiel a las implicaciones iniciales del rock de libertad, de conexión, de posibilidad de construir algo mejor.
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La fe es esencial, y también lo es la duda. No se va a ninguna parte con sólo una de estas dos cosas.
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Me daba la impresión de que la gente que me rodeaba en el pueblo no iba a ninguna parte. Miré hacia atrás: mi padre, mi abuelo, todos mis antepasados habían pasado su vida trabajando en una fábrica. Comprendí que las cosas no iban a ser diferentes para mí
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Lo más grande que ha hecho el hombre se debe al doloroso sentimiento de lo incompleto de su destino. En general, los espíritus mediocres están bastante satisfechos con la vida corriente; redondean, por decirlo de algún modo, su existencia supliendo lo que
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No sé exactamente que debemos creer, pero debemos creer. El s.XVIII no hizo más que negar. El espíritu humano vive de sus creencias. Adquirid fe a través del cristianismo o de la filosofía alemana, o simplemente del entusiasmo, pero creed en algo.
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El proletariado es único jefe de nuestra revolución; sólo él esta interesado en llevar tras de sí las fuerzas revolucionarias de Rusia al asalto de la autocracia zarista, y sólo él puede hacerlo. Sólo el proletariado agrupará en torno suyo a los elementos
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No tienen que dar las noticias, sino educar a las masas Consejo a los periodistas.
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Yo me hice socialista en el seminario porque el género de disciplina que allí reinaba me ponía fuera de mí. Ese seminario era un nido de espionaje y de embrollos. A las nueve de la noche se nos reunía para el té y, cuando volvíamos a nuestros dormitorios,