El patriotismo cegaba la lucidez.
Frases célebres sobre: cid. [Página 84]
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El secreto de la felicidad, o, por lo menos, de la tranquilidad, es saber separar el sexo del amor. Y, si es posible, eliminar el amor romántico de tu vida, que es el que hace sufrir.
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Lo que toda mi vida me ha producido mayor vergüenza, mayor dolor, mayor desgracia, haber nacido judía, ahora, por nada del mundo querría ser desposeída de ello.
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A veces suelo autocalificarme de conservador porque no he corregido mi visión del mundo desde que cumplí cincuenta años y decidí que ya era responsable de mi cara.
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Asumir el mestizaje tiene tanta importancia como reclamar el derecho a la diferencia y reducir la capacidad de acumulación a cambio de estimular el desarrollo de los cada día más condenados de la tierra.
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Los racionalistas envejecidos y con una melancolía fin de milenio comprobamos una vez más que los vicios, como los tópicos, no por absurdos son menos necesarios: necesitamos jefes para no creer en nosotros mismos y necesitamos peligros ya conocidos porque
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Si aún queda una cierta capacidad de fijar criterios progresistas en la educación, que se aplique a introducir la enseñanza obligatoria de la descodificación mediática.
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Y te podrán decir que en el amor ha de haber un vencido, que en el amor ha de haber un vencedor. Pero óyeme, yo estuve allí y sé que no hay más que supervivientes. de El Salitre, Cajas de música difíciles de parar.
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Como buen occidental, sé nadar igual que un pez, un pez en un mar de mediocridad. de Nuevos planes, idénticas estrategias, Desaparezca aquí.
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Y déjame que decida que la vida fue el único error. Déjame a mi suerte pues no hay muerte si no hay también perfección de La noche más larga del año. Desaparezca aquí.
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Las Edades del Hombre va especialmente dirigida a los jóvenes, en los que queremos crear una conciencia histórica, ya que el verdadero nervio de esta exposición son las grandes preguntas del hombre: es la historia de la felicidad, la historia del saber, d
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El excedente producido por la nueva economía se concentraba en realidad en manos de una clase relativamente reducida. Esta concentración era necesaria, sin duda, para la acumulación de contribuciones individuales absolutamente pequeñas en reservas suficie
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Yo no busco la felicidad de todos los hombres, sino la de cada uno de ellos
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A medida que uno sube a cualquier planta noble y se adentra en el núcleo del poder las azafatas y secretarias son más fascinantes. En ese trayecto se ha producido una selección natural casi caballar, de modo que las formas femeninas se han ido depurando h
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Innumerables parejas experimentan al mismo tiempo la necesidad de estrangularse y la de degustar juntos un buen cocido. En este caso, el odio y la gula llegan a una síntesis y todo queda reducido a devorar ese plato con el tedio consabido, cuya manifestac
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Desaparecido el hombre de la faz de la Tierra, en ella reinarán todavía los lagartos, los berberechos, el bacilo de Koch y otras criaturas que resistan hasta el final la adversidad del universo. Tal vez el último superviviente será una bacteria semejante
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Estamos con una idea de fútbol parecida a lo que venía practicando en el Xerez y en otros equipos. Yo soy partidario de jugar bien porque así hay más posibilidades de ganar. El Hércules va a jugar siempre bien al fútbol, abriendo el campo y por las bandas
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Lo que nos faltaba con el demócrata este de..., es lo más fascista que he visto en mi vida como presidente. Sí, lo más parecido a un fascista, aunque no puede serlo porque hace años que desapareció. Su actitud de prepotencia y soberbia sí es de fascista.
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Dichosos los hombres de campo, que sí conocen la felicidad.
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El resultado más sorprendente de la ley de Faraday es quizás esto. Si aceptamos la hipótesis de que las sustancias elementales están compuestas de átomos, no podemos evitar la conclusión de que también la electricidad, tanto positiva como negativa, se div