Despues de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Frases célebres sobre: cor. [Página 116]
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¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
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La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?
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Ojos que no ven, corazón que no siente.
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Duerme con el pensamiento de la muerte y levántate con el pensamiento de que la vida es corta.
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Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
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El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
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Vosotros sois los tigres y en breve seréis corderos; hoy os complacéis con los sufrimientos de vuestras inermes víctimas, y en breve, cuando suene la resurrección de la patria, os arrastraréis hasta el barro, como lo tenéis de costumbre.
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El que menos corre, vuela.
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Esa es la madre del cordero.
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A camino largo, paso corto.
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Si os parece que andando no llegais a la libertad, corred entonces
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Si pudiese encerrar a todo el mal de nuestro tiempo en una imagen, escogería esta imagen, que me resulta familiar: un hombre demacrado, con la cabeza inclinada y las espaldas encorvadas, en cuya cara y en cuyos ojos no se puede leer ni una huella de pensa
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Habían cerrado las puertas enseguida pero el tren no se puso en marcha hasta por la tarde. Nos habíamos enterado con alivio de nuestro destino. Auschwitz: un nombre carente de cualquier significado entonces para nosotros pero que tenía que corresponder a
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Si tienes una pena del corazón no la toques. Contra dolores del alma sólo hay dos medicamentos: la esperanza y la paciencia.
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Mis letras tienen mucha influencia de Julio Cortázar y Pablo Neruda
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Hogar es donde habita el corazón.
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Servid cien veces, negaos una, y nadie se acordará más que de vuestra negativa.
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La fraternidad humana y la libertad son los únicos correctivos que hay que oponer a las enfermedades del organismo humano que conducen a lo que se llama crimen.
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Los malvados no necesitan del castigo de Dios ni de los hombres, porque su vida corrompida y atormentada es para ellos un castigo continuo.