Una corazonada es la creatividad tratando de decirte algo
Frases célebres sobre: coraz. [Página 46]
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Al corazón del corazón humano.
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La ausencia de la patria produce la tristeza más dulce del corazón.
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Los corazones de todos los hombres moran en la misma soledad.
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Cuando se ama es el corazón quien juzga.
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Cuando se ama, el corazón es el que juzga
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Quiero dedicar este premio a Tito Vilanova. Esto va por ti, Tito. Desde el fondo de mi corazón quiero dedicarle este trofeo a él, que es mi amigo, mi asistente, y que siempre está con nosotros
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En vez de limpiar su propio corazón, el fanático trata de limpiar el mundo.
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El camino para llegar al corazón de una mujer pasa por la puerta de un buen restaurante.
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Los contrastes simultáneos no sólo son un curioso fenómeno óptico, sino que son el corazón mismo de la pintura.
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La caridad es una virtud del corazón, y no de las manos.
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El hombre mejor no es nunca el que fue menos niño, sino al revés: el que al pisar los treinta años encuentra acumulado en su corazón el más espléndido tesoro de la infancia.
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El vino da brillantez a las campiñas, exalta los corazones, enciende las pupilas y enseña a los pies la danza.
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Cuidado de la democracia. Como norma política parece cosa buena. Pero de la democracia del pensamiento y del gesto, la democracia del corazón y la costumbre es el más peligroso morbo que puede padecer una sociedad.
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Yo quiero ser jaguar de tus montañas, arrastrarte a mi propia madriguera, para poder abrirte las entrañas... ¡Y ver si tienes corazón siquiera!
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En este momento, he entendido que ni en Vic ni en Cataluña, nos interesa relacionarnos con todo aquello que sea el franquismo, la bandera española, el águila... ¡que yo lo llevo en el corazón!, pero políticamente no nos interesa
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Es simpleza o necedad llorar por lo que no se puede remediar. Dejemos llorar al que dolor tiene, que las lágrimas y suspiros muchos desenconan el corazón dolorido
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El corazón, a un lado. Primero, el deber. Pero, al cumplir el deber, pon en ese cumplimiento el corazón: que es suavidad.
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No te esfuerces, ni te preocupes. Óyeme bien: es la hora del corazón.
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No hay dolor de que se participe más fácilmente, no hay angustia que tanto llegue al corazón como el de los hijos que han perdido a su madre.