Si busco en mis recuerdos los que me han dejado un sabor duradero, si hago balance de las horas que han valido la pena, siempre me encuentro con aquellas que no me procuraron ninguna fortuna.
Frases célebres sobre: cue. [Página 180]
Hay un total de 5869 freses célebres sobre "cue" este sitio web. [Página 180]
-
-
Un soltero es el recuerdo de alguna mujer que encontró algo mejor en el último minuto.
-
Si yo ordenara -decía frecuentemente-, si yo ordenara a un general que se transformara en ave marina y el general no me obedeciese, la culpa no sería del general, sino mía
-
La oportunidad perdida es lo único que cuenta
-
El optimista encuentra una respuesta para cada problema. El pesimista ve un problema en cada respuesta.
-
Es una cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta
-
La dificultad te entrega y te aporta la única libertad que cuenta
-
Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan.
-
De larga cuerda tira quien desea la muerte de otro.
-
De noventa enfermedades, cincuenta las produce la culpa y cuarenta la ignorancia.
-
El que vive de recuerdos arrastra una muerte interminable.
-
¿Quién es un hombre pobre? El que desorientado y desvalido, no tiene criatura, ni Dios, ni cuerpo, ni alma.
-
Sé fiel a ti mismo y así, de la manera como la noche sigue al día, serás consecuente con tus semejantes
-
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas
-
El que quiera azul celeste, que se acueste.
-
Lo que frecuentemente pedimos a Dios no es que nos permita hacer su voluntad sino que apruebe la nuestra
-
Los viñedos se extendían a lo largo de las laderas de la montaña, donde las elegantes villas de los nobles toscanos adornaban con frecuencia el paisaje, rodeadas con las plantaciones de olivos, naranjos y limoneros.
-
Su contemplación le despertó numerosos recuerdos, pero la dulzura melancólica de aquel rostro calmó sus emociones.
-
Yo era libre, como tú, pero quería vivir demasiado. Mira, viento, mi cuerpo está frío y no hay a quién estrechar la mano...
-
El dolor cuenta las horas; el placer las olvida