No daré veneno a nadie aunque me lo pida, ni le sugeriré tal posibilidad.
Frases célebres sobre: dad. [Página 485]
Hay un total de 19837 freses célebres sobre "dad" este sitio web. [Página 485]
-
-
Todos se respetan y desean hacerse agradables unos a otros, lo cual constituye la ley esencial en el arte de saber vivir y el más delicado atractivo de la buena sociedad.
-
Como las dificultades eran enormes, toda la inteligencia se aplicó enteramente a vencerlas; encaminóse sólo en este sentido y, por tanto, apartóse de todo lo demás. Vivir, abrigarse, vestirse, comer, precaverse contra el frío y la humedad; pertrecharse, e
-
En lo más alto las uvas no llegan a ser buenas; en lo más bajo tampoco lo son. En el terreno más bajo el suelo tiene demasiada humedad; en el más alto el aire es excesivamente frío. Esta es la causa y la regla general.
-
En la Edad Media la arquitectura gótica, que se extendía por toda Europa, no penetró en Italia más que tardíamente, con imitaciones incompletas. Las dos iglesias enteramente, góticas que existen en Italia, una en Milán y la otra en Asís, son obra de arqui
-
No nos agrada un sistema porque lo juzgamos verdadero, sino que lo juzgamos verdadero porque nos agrada
-
La energía tiene tal vitalidad, que sobrevive a todos los desastres y provee a todos los esfuerzos.
-
No hay mejor aguijón que la necesidad.
-
Cuando sólo tenga la eternidad para ofrecerte, una eternidad de voces y de olvido, una eternidad en la que ya no podré verte ni tocarte ni encelarte ni matarte, cuando a mí mismo ya no me responda y no tenga día ni cuerpo entonces seré tuyo entonces te am
-
La ciudad se ilumina para nuevas proezas.
-
Los excelsos regalos de los dioses no pueden ser destruidos con facilidad por los mortales hombres, ni ceder a sus fuerzas.
-
Es voluble la lengua de los hombres, y de ella salen razones de todas clases; hállanse muchas palabras acá y allá, y cual hablares, tal oirás la respuesta. Mas ¿qué necesidad tenemos de altercar, disputando e injuriándonos, como mujeres irritadas, las cua
-
Y junto a la orfandad de mi tristeza buscando la humildad de los rincones está la sombra larga de tu ausencia: visión de soledad y de dolor.
-
Así es el tango, sabés, de ayer y de hoy, requiebro y pena de amor. Si no entendés, escuchá lo que te digo, que los barrios son testigos de que cuento la verdad.
-
Te buscó mi fe en la oscuridad sin saber por qué. Te soñó mi afán en la soledad sin querer sonar. Te llamó mi voz y tu voz me respondió y en tu voz hallé fe para esperar tu amor.
-
Los celos son siempre el instrumento certero que destruye la libertad interior y elimina en la compañía toda la felicidad posible.
-
No hay enfermedades sino enfermos.
-
Tienes más cualidades de lo que tú mismo crees; pero para saber si son de oro bueno las monedas, hay que hacerlas rodar, hacerlas circular. Gasta tu tesoro.
-
Amar y sufrir es, a la larga, la única forma de vivir con plenitud y dignidad.
-
Amé la justicia y odié la iniquinidad, por eso muero en el destierro.