No me caigo bien a mí mismo, dijo alguien para explicar su propensión a la sociedad. El estómago de la sociedad es más sólido que el mío, me aguanta.
Frases célebres sobre: dad. [Página 631]
Hay un total de 19837 freses célebres sobre "dad" este sitio web. [Página 631]
-
-
Oh, esos pobres pícaros que están en las grandes ciudades de la política mundial, hombres jóvenes, dotados, torturados por la ambición, que consideran su deber decir su palabra acerca de todos los sucesos... ¡Y siempre sucede algo!
-
-Para los iguales igualdad, para los desiguales desigualdad.
-
Casi todo político tiene tanta necesidad, en determinadas circunstancias, de un hombre honesto, que, cual si fuera un lobo hambriento, irrumpe en el redil; mas no para devorar el cordero robado, sino para ocultarse tras su lanoso lomo
-
Las calumnias son enfermedades de los demás que se declaran en nuestro cuerpo.
-
...-el cristianismo ha sido hasta ahora la máxima desgracia de la humanidad.-
-
En su actuación, los espíritus realmente aristocráticos obran impulsados por su propio egoísmo, por su propia autoestima, bajo su propia y única responsabilidad.
-
Ni la comodidad, ni el bienestar material, ni la riqueza, ni el poder en el sentido tradicional constituyen los objetivos del superhombre.
-
Los hombres más intelectuales como son fuertes encuentran su felicidad allí donde otros encontrarían su ruina: en el laberinto, en la dureza consigo mismos y con los demás, en el experimento; su goce consiste en vencerse a sí mismos.
-
La ociosidad es el comienzo de toda psicología. ¿Cómo?, ¿sería la psicología un vicio?
-
El verdadero hombre quiere dos cosas: el peligro y el juego. Por eso ama a la mujer, el juguete más peligroso.
-
Demasiado tiempo me debatí en la añoranza, con la mirada clavada en la lejanía, demasiado tiempo permanecí en la soledad, así que ya no se callar.
-
Todo el mundo cree que puede decir algo cuando se habla del tiempo, de las enfermedades y del bien y el mal.
-
A pesar de que es malo; peor es silenciarlo, pues todas las verdades silenciadas acaban por destilar veneno.
-
Cien profundas soledades forman juntas la ciudad de Venecia -ésa es su magia. Una imagen para los hombres del futuro.
-
Pero una cosa es el pensamiento, otra la acción y otra la n de la acción. No gira entre ellos la rueda de la causalidad.
-
Sé al menos mi enemigo... Así habla el verdadero respeto que no se atreve a implorar amistad.
-
Y es que nada hay tan difícil como cerrar por amor la mano abierta y avergonzarse de su generosidad.
-
Que seria de tu felicidad, radiante astro, si no tuvieras aquellos para los que brillas.
-
El deleite de las pequeñas malicias nos ahorra más de una gran maldad.